La prevención de riesgos laborales en el ámbito doméstico está viviendo uno de los cambios más importantes de los últimos años. Con la publicación de la Resolución de 8 de mayo de 2026, las empleadas del hogar podrán acreditar oficialmente su formación preventiva mediante un sistema de autoevaluación y certificación desarrollado por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).
Esta novedad supone un paso más en la profesionalización del trabajo doméstico y en la equiparación progresiva de los derechos y obligaciones de este colectivo respecto al resto de trabajadores. Además, afecta tanto a las personas trabajadoras como a quienes actúan como empleadores dentro del hogar familiar.
Desde 347 Asesores, despacho especializado en asesoría laboral, fiscal y contable en Santiago de la Ribera y Murcia, analizamos qué implica esta nueva regulación, cuáles son las obligaciones existentes y cómo afecta a las familias que cuentan con una empleada del hogar.
La prevención de riesgos laborales llega con más fuerza al empleo doméstico
Durante años, la prevención de riesgos laborales en el servicio del hogar familiar ha sido una de las materias menos desarrolladas dentro de la normativa laboral española.
Aunque existían obligaciones generales de protección, en la práctica muchas familias desconocían cómo cumplirlas y muchas trabajadoras carecían de acceso a formación preventiva adaptada a sus funciones reales.
La situación comenzó a cambiar con el Real Decreto 893/2024 y ahora se consolida con la Resolución publicada en mayo de 2026.
El objetivo es claro: que la empleada del hogar disponga de herramientas formativas adecuadas para identificar riesgos, prevenir accidentes y desarrollar su trabajo en condiciones más seguras.
Atención. La prevención ya no se limita a recomendaciones generales. Empieza a configurarse como un sistema documentado, acreditable y verificable.
¿Qué establece la nueva Resolución publicada en el BOE?
La Resolución de 8 de mayo de 2026 desarrolla el procedimiento de formación preventiva previsto en el Real Decreto 893/2024.
Su principal novedad consiste en la creación de un sistema oficial que permitirá a las trabajadoras acreditar los conocimientos adquiridos en materia de seguridad y salud laboral.
La formación se realizará a través de plataformas habilitadas por la Administración y contará con sistemas de seguimiento y evaluación.
Este cambio acerca la formación preventiva de las empleadas del hogar a los estándares existentes en otros sectores profesionales.
Diferencia entre evaluación de riesgos y formación preventiva
Uno de los aspectos que más dudas genera entre las familias empleadoras es la diferencia entre la evaluación de riesgos y la formación preventiva.
Aunque ambas cuestiones están relacionadas, cumplen funciones completamente distintas.
| Aspecto | Objetivo | Herramienta principal |
|---|---|---|
| Evaluación de riesgos | Identificar peligros y medidas preventivas en el domicilio | Prevencion10.es |
| Formación preventiva | Capacitar a la trabajadora en seguridad laboral | eFundae |
La evaluación analiza el entorno de trabajo. La formación prepara a la trabajadora para actuar de forma segura.
Por tanto, ambas obligaciones deben coexistir.
Atención. Completar la formación preventiva no elimina la necesidad de realizar la evaluación de riesgos del domicilio.
¿Qué es Prevencion10.es?
Se trata de una herramienta promovida por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) que permite identificar riesgos laborales dentro del hogar familiar.
Ayuda a documentar situaciones de riesgo y a establecer medidas preventivas adaptadas a cada vivienda.
¿Qué es eFundae?
Es la plataforma que utilizarán las trabajadoras para acceder a los contenidos formativos, realizar los controles de seguimiento y obtener las acreditaciones correspondientes.
La formación se adapta a las tareas reales de una empleada del hogar
Uno de los aspectos más positivos de esta nueva regulación es que abandona los contenidos genéricos para centrarse en los riesgos reales que afrontan las trabajadoras domésticas.
La formación contempla actividades directamente relacionadas con el trabajo diario de una empleada del hogar.
Entre las principales materias destacan:
- Limpieza doméstica.
- Preparación de alimentos.
- Cuidado de menores y personas dependientes.
- Conducción de vehículos.
- Jardinería.
- Trabajo nocturno.
- Relación con animales domésticos.
Este enfoque resulta especialmente relevante porque muchos de los riesgos asociados al empleo doméstico han permanecido invisibilizados durante años.
Los riesgos físicos más frecuentes
Los estudios del INSST identifican diversos riesgos físicos habituales en el sector:
- Lesiones musculoesqueléticas.
- Sobreesfuerzos físicos.
- Caídas al mismo nivel.
- Caídas desde escaleras.
- Manipulación de personas dependientes.
- Exposición continuada a productos químicos de limpieza.
Estos riesgos afectan a miles de trabajadoras cada año y justifican la necesidad de una formación específica.
Los riesgos psicosociales también forman parte de la prevención
La prevención moderna ya no se centra únicamente en los accidentes físicos.
La nueva normativa incorpora también riesgos relacionados con:
- Estrés laboral.
- Fatiga mental.
- Aislamiento profesional.
- Violencia en el entorno laboral.
- Acoso laboral o personal.
Este reconocimiento supone un avance importante para dignificar las condiciones de trabajo de muchas personas que desempeñan labores domésticas.
Cómo funciona la autoevaluación y la certificación
Otra de las novedades más importantes es la incorporación de mecanismos de evaluación que permitan verificar el aprendizaje.
La formación online incluirá controles periódicos para comprobar que la persona participante sigue correctamente los contenidos.
Tras completar el proceso podrán obtenerse dos acreditaciones diferentes:
- Certificado de participación.
- Diploma de aprovechamiento.
Requisitos para obtener el certificado
Será necesario completar al menos el 75% de los controles de seguimiento establecidos durante el curso.
Requisitos para obtener el diploma
Además de participar activamente, la persona trabajadora deberá superar satisfactoriamente al menos el 75% de las evaluaciones realizadas.
Esta acreditación permitirá demostrar documentalmente que se ha recibido formación preventiva específica.
Atención. Ya no bastará con acceder a los contenidos formativos. Será necesario acreditar el seguimiento efectivo del proceso.
La responsabilidad preventiva de la familia empleadora continúa existiendo
Uno de los errores más frecuentes que pueden producirse tras esta reforma es pensar que toda la responsabilidad en materia preventiva pasa a depender de la Administración.
Sin embargo, esto no es así.
La persona empleadora sigue manteniendo obligaciones relevantes relacionadas con la seguridad y salud de la trabajadora.
Entre ellas destacan:
- Realizar la evaluación inicial de riesgos.
- Revisar periódicamente las condiciones de trabajo.
- Informar adecuadamente sobre los riesgos existentes.
- Adoptar medidas preventivas cuando sean necesarias.
- Facilitar entornos de trabajo seguros.
Además, cuando existan riesgos específicos o excepcionales, la normativa prevé la obligación de proporcionar formación complementaria adaptada a la situación concreta.
¿Puede intervenir la Inspección de Trabajo?
Sí. Aunque el domicilio familiar presenta particularidades jurídicas específicas, la Inspección de Trabajo dispone cada vez de más herramientas para verificar el cumplimiento de las obligaciones laborales relacionadas con las empleadas del hogar.
La documentación preventiva puede adquirir una importancia creciente en futuras actuaciones inspectoras o procedimientos judiciales.
Por qué esta reforma es importante para las amas de casa y las familias empleadoras
Muchas veces se asocia el concepto de ama de casa exclusivamente a las tareas domésticas desarrolladas dentro del entorno familiar.
Sin embargo, cuando existe una relación laboral con una empleada del hogar, las obligaciones legales son similares a las que existen en cualquier otra relación laboral, aunque adaptadas a las características del domicilio particular.
Esta reforma pretende precisamente profesionalizar el sector y garantizar mayores niveles de protección para quienes desarrollan estas actividades.
Además, proporciona mayor seguridad jurídica tanto a la trabajadora como a la familia empleadora.
Conclusión: la prevención de riesgos laborales ya es una realidad en el empleo doméstico
La publicación de esta nueva Resolución marca un antes y un después para las empleadas del hogar y para todas las personas que actúan como empleadoras en el ámbito doméstico.
La prevención de riesgos laborales deja de ser una cuestión secundaria para convertirse en un elemento cada vez más relevante dentro del servicio del hogar familiar.
La formación certificada, la evaluación de riesgos, la documentación preventiva y la protección frente a riesgos físicos y psicosociales forman ya parte de una nueva realidad normativa que conviene conocer y aplicar correctamente.
Revisar las obligaciones preventivas, adaptar la documentación y garantizar una adecuada formación puede evitar conflictos laborales, responsabilidades futuras y posibles incidencias ante la Inspección de Trabajo.
Si tienes dudas sobre las obligaciones de una empleada del hogar, prevención de riesgos laborales o cualquier cuestión relacionada con la gestión laboral del servicio doméstico, puedes ponerte en contacto con 347 Asesores. Estaremos encantados de ayudarte.



